Beautiful Alamedas, un oasis de paz
Cada vez tengo más ilusión en Beautiful Alamedas. Sé que nunca tendrá un final porque siempre estoy dando vueltas y pensando qué puedo añadir para mejorar la estancia de quien se aloja en lo que fue la casa de mis abuelos.
Este verano he añadido ventiladores de techo y una ducha exterior. Y el pasado invierno confortables almohadas de plumas.
Además, hace unos días instalamos la bomba de agua para la fuente que construimos en el 2020 y que aún no habíamos estrenado.
Es un deleite sentarse a última hora de la tarde en las sillas blancas y quedarse escuchando el rumor de las fuentes. Contemplar los olivos, el laurel, las rosas y el canto rodado de la fuente de mármol.
Me lleva a lugares como la Alhambra y a épocas pasadas. Me trae tranquilidad al espíritu y me conecta con un silencio ancestral que hemos perdido en esta sociedad tecnológica de masas.
Me lleva al desierto y a la época de hacer milagros. A los tiempos de los patriarcas y de los profetas donde el tiempo se paraba para conseguir la eternidad.
Quiero compartir esta vivencia interior con el lector porque sé que somos muchos así, y que, además, es la historia personal y única que va detrás de Beautiful Alamedas y la motivación que me ha impulsado construir un lugar así.
Espero que puedas venir, tú solo, tú sola, con tu pareja, con tu familia, con tus amigos y que puedas experimentar la paz que he tratado de transmitir al crear el jardín de Beautiful Alamedas y, de alguna forma, además, la alquimia, la magia y te sientas transformado.
Con amor y pasión,
María José