Viaje a Marrakech y Fez · El origen de las fuentes de Beautiful Alamedas
Un viaje de aprendizaje arquitectónico y espiritual en el Magreb
El viaje como aprendizaje constructivo
Quería traer aquí y recordar el viaje a Marrakech y Fez. Fue un viaje hecho a propósito en el año 2016 para empaparme de los métodos de construcción. Había leído en la revista The Ecologist que la medina de Fez conserva la pureza original de sus construcciones de hace siglos.
Zahira, acompañante y guía espiritual
Llamé al consulado de Marruecos en Madrid para pedir una persona que me acompañara, pero que no fuera una guía turística convencional. Pedí que fuera alguien con un sentimiento religioso y conocedora del Islam, para que me llevara por sitios no trillados.
Apareció Zahira, de Marrakech, que me fue a recibir al aeropuerto y mi ángel de la guarda esos días.
Tres objetivos claros
Fue un viaje de siete días con tres objetivos.
Teníamos tres objetivos, tan importante uno como el otro. Uno de ellos era ir al desierto de Ouarzazate para conocer las kasbahs. Otro era visitar el restaurante Amal. Y otro era visitar las casas infantiles de acogida.
Ibn Arabi y el viaje interior
Para llevar a cabo nuestro primer objetivo, yo le había propuesto a Zahira realizar el mismo recorrido del místico Ibn Al Arabi. Me entusiasmó el documental de "El Viaje a la Tradición Mediterránea" escrito, protagonizado y producido por Miguel Valls. Este documental tiene seis vídeos. Uno de ellos, el primero, está dedicado a la vida y obra de Ibn Al Arabi. En él Valls describe el recorrido que el místico murciano realizó desde Sevilla hasta Damasco, donde murió, pasando por Al-Ándalus y el Magreb, atravesando Egipto y parando en La Meca, Jerusalén, Anatolia y otros puntos del Oriente Islámico. En ese vídeo Valls hace una parada en el Valle de las Rosas.
Ouarzazate y las kasbahs
Zahira me llevó hasta el desierto de Ouarzazate y recorrimos varias kasbahs. Estuvimos hablando con gente que reparaba la kasbah de Ait Ben Haddou y vimos cómo hacía la masa con estiércol, barro y paja. En otra de las kasbahs me llamó la atención el arco blanco de un iwán; un espacio abovedado abierto sólo por un lado, una especie de sitio de sombra, que se usa como lugar de descanso o contemplación. En todas las kasbahs tomé muchas fotos de las paredes, de la textura, de los remates, de la simplicidad de los materiales, de los colores naturales que se mimetizan con el entorno. Y aquel arco blanco del iwán fue el que me inspiró para construir la fuente del patio anterior del jardín de Beautiful Alamedas, y no creo que se trate sólo de replicar una forma geométrica, sino de traer la esencia de aquel viaje a este pequeño oasis en Castilla y León, en el que, como Ibn Al Arabi, yo también pretendía, y en palabras de Miguel Valls, un viaje por el mundo físico para avanzar en el propio mundo interior.
El restaurante Amal
Nuestro segundo objetivo era visitar el restaurante Amal en el barrio de Gueliz en Marrakech. Había leído en la revista SISTERS un reportaje sobre Amal, que me cautivó. Las fotos del reportaje irradiaban algo especial con colores vivos y espacios abiertos. Y, cuando leí que su fundadora, una traductora-intérprete, y además física, de nacionalidad marroquí y americana, lo había fundado para dar trabajo a mujeres sin recursos, fue lo que tomó fuerza en mi interior para visitarlas y proponerles un encuentro hispano-marroquí, que tendría lugar al siguiente año. Se alojaron en Beautiful Alamedas y trajeron sus dulces árabes para exponerlos en la feria renacentista de Medina del Campo.
Las casas de acogida
Nuestro tercer objetivo era visitar dos casas de acogida porque yo entonces estaba viendo la posibilidad de adoptar a un niño o niña.
Llegada a Fez
El viaje a Marrakech acabó y yo cogí un tren que me llevó en siete horas a Fez. Eché de menos a Zahira porque no hubo tanta sintonía con la guía de Fez.
La medina y los materiales
El objetivo principal en Fez era visitar la medina y emborracharme de los materiales, las formas y el ambiente que se respiraba. Estuvimos en un riad que habían habilitado bajo sus propias ruinas, del que me llamó la atención la pila del baño: una fuente de azulejo andalusí que usaban como lavabo. Aunque estaba vieja y sin reparar (lo que era parte del encanto del sitio) era recogida, pequeña y coqueta, como de juguete, y eso fue lo que me gustó. Las paredes del riad eran de ladrillo dispuestos en forma de espiga, y la guía de Fez me explicó que hacían esto como los campos de trigo.
Las fuentes de Beautiful Alamedas
En el 2017 construímos la fuente del patio interior en recuerdo a ese viaje a Fez y a esa fuente de la medina, que me parecía podría traer paz con su surtidor y regocijo visual con la vistosidad de sus azulejos. La sencillez de los ladrillos que conforman la base de esta fuente han convertido a este pequeño patio en un lugar de recogimiento que invita a la oración y la consideración. En el 2018 construimos la fuente del arco en el patio anterior del jardín.
Las fuentes como símbolo
Quería compartir contigo, lector, el origen y el impulso interior que me llevó a construir estas dos fuentes, que no son sólo fuentes, sino símbolos de un viaje interior.
Viaje realizado en 2016
Texto escrito como memoria del origen arquitectónico de Beautiful Alamedas