El placer de disfrutar Beautiful Alamedas

María José Celemín
06 Septiembre, 2026

El placer de desayunar en el jardín de Beautiful Alamedas

Hay una hora especialmente hermosa en Beautiful Alamedas: la mañana.

Cuando el jardín todavía está tranquilo, la luz empieza a atravesar la vegetación y el sonido del agua de las fuentes se mezcla con el canto de los pájaros, sentarse a desayunar bajo los árboles puede convertirse en uno de esos pequeños placeres que hacen que una estancia merezca la pena.

Un café recién hecho.
Una tostada con tomate fresco.
Un bizcocho.
Una taza de té.
El jardín alrededor.
El agua corriendo entre la vegetación.
No hace falta mucho más.

En Beautiful Alamedas, el jardín no es simplemente un espacio exterior de la casa. Es un lugar para vivirlo y disfrutarlo. Es ese sitio al que uno puede escaparse por la mañana mientras el resto de la casa todavía duerme, sentarse tranquilamente, leer, tomar un café o simplemente quedarse unos minutos escuchando el sonido de las fuentes.

Y quizá ahí esté una parte importante del carácter de esta casa: en la posibilidad de disfrutar de los sentidos sin necesidad de hacer nada extraordinario.

La luz, los aromas, el sonido del agua, los colores de las flores, la textura de la vajilla, el sabor del café o de un dulce... la belleza adquiere otra dimensión cuando podemos experimentarla.

Una casa para disfrutar de la belleza

Esta manera de entender Beautiful Alamedas está también relacionada con una investigación que realicé hace algunos años: "Santa Teresa a la luz de los arquetipos femeninos griegos: Afrodita y Hestia. Una Nueva Mirada".

En ella estudié, entre otras cuestiones, el arquetipo de Afrodita, la diosa griega del amor y de la belleza.

A partir de la interpretación de Jean Shinoda Bolen, Afrodita representa no solamente la belleza, sino también el disfrute, el placer de los sentidos, la sensualidad y la capacidad de entregarse plenamente a una experiencia. Es una forma de estar en el mundo en la que mirar, saborear, oler, tocar y sentir forman parte de la propia experiencia de vivir.

Y ese arquetipo está también presente en mí.

Por eso, cuando miro Beautiful Alamedas, reconozco algo de esa sensibilidad en la propia casa. No fue creada únicamente para ser contemplada, sino para ser disfrutada.

Un jardín puede ser bonito, pero es mucho más interesante cuando podemos sentarnos en él con un café y escuchar cómo corre el agua.

Una mesa puede estar bien puesta, pero adquiere otra dimensión cuando alrededor de ella se comparte un desayuno.

Una casa puede ser hermosa, pero se convierte en un lugar especial cuando nos permite disfrutar del tiempo.

Quizá por eso Beautiful Alamedas sea, en cierto modo, la casa de una Afrodita.

Una casa creada desde la belleza, pero también desde el placer de vivirla.

Y quizá una de las mejores maneras de entenderla sea precisamente ésta: sentarse una mañana en el jardín, tomar un café y disfrutar, sin más, de estar allí.

María José

Ver vídeo: Desayuno con diamantes

Jardín Beautiful
Bizcocho Beautiful
María José
Cafetera de cápsulas
Bizcocho eco
Olivo
Afrodita
Fuentes
Café