Esta ruta comienza en el lugar que aparece en la foto de la izquierda (está en el "Parque de la Muela", a unos tres minutos andando desde la casa rural).
Castronuño está en un alto. En al año 900 d.C. se construyó un castillo con fines defensivos. En ese tiempo esta zona era una "tierra de nadie". Aunque los árabes llegaron hasta aquí, no se establecieron definitivamente. Sí lo hicieron en Tordesillas. Así que, con el río pasando por el bajo de la falda de la montaña, los reconquistadores pensaron que era un lugar estratégico para frenar la entrada árabe. Este camino que se ve en las fotos desciende hasta la falda del río.
La foto de la izquierda muestra el tramo en el que ya se llega a la parte más baja. Luego, se hace llano hasta llegar al embalse.
Hablar de Castronuño es hablar de exotismo. En mitad del páramo castellano está escondido este oasis de vegetación y fronda.
Las especies arbóreas y arbustivas crean una jungla poblada de álamos, chopos, fresnos, retamas, hiedras, lianas, sauces y trepadoras.
Éste es, para mí, un rincón mágico. Está justo cuando se ha descendido el camino y comienza a ir pegado al borde del río. Estos chopos que se ven en la foto tienen cientos de años. Es una pequeña zona completamente cubierta por la fronda. Parece que aquí la naturaleza ha sido un escultor con miedo al vacío. Y se oyen trinos mezclados de pájaros. Es, realmente, especial.
A pesar de que lo veo casi a diario, (corro unas tres veces por semana 12 kms -ida y vuelta hasta Villafranca, el pueblo vecino-) no dejo de sorprenderme al presenciar toda esta belleza. Me pregunto qué es que no te cansas nunca de estar allí, ni de mirarlo, ni de contemplarlo, incluso te cuesta arrancar.
La foto de la izquierda muestra el final del puente del embalse y, en la foto de la derecha, podéis ver la carretera que viene y que lleva a San Román, otro pueblo vecino, y que está flanqueada por los viñedos de la D.O. Toro con la "Tinta de Toro". Las bodegas empiezan a multiplicarse tomando esa dirección. El camino que se ve enfrente es el que sigue la ruta de la "Senda de los Almendros". El puente dobla y conduce la ruta por la orilla contraria del río.
El camino sigue adelante (se muestra en la foto de la izquierda) y conduce a los puestos de los pescadores.
Se celebran competiciones de pesca. Se celebró el campeonato mundial y, hace dos años, el nacional clasificatorio para los finales.
En estas aguas se pueden pescar carpas y la modalidad es de pesca sin muerte.
Al final de los puestos de pesca hay un refugio con porche y una pequeña zona de merenderos con mesas. Os encontraréis a lo largo de las rutas paneles informativos sobre las mismas.
El camino de la izquierda conduce hacia el que muestra la foto del medio y, el de la derecha, lleva al puente de la vía del tren. Una vez que se atraviesa, se emprende el último tramo de retorno.
Espero que os haya gustado esta guía virtual fotografiada y que, cuando vengáis, podáis disfrutar no sólo de las vistas, sino de los aromas, de los sonidos y de todo el aire que envuelve esta pequeña joya 