La habitación naranja está, a mano izquierda, en el pasillo, al entrar por la puerta de la entrada principal (calle Real). Está enfrente de la habitación azul y su ventana se abre a la calle Real.
Tiene dos camas de 90x1,90cms y colchones nuevos y cómodos de muelles. Las almohadas son intercambiables con las otras habitaciones ya que hay almohadas de látex, viscoelásticas, planas y mullidas para vuestro descanso. Las sábanas son bordadas y blancas y están impecables.
Tiene un galán de madera para colgar la ropa, un sillón de ratán y una mesa a juego al lado de la ventana con una lamparita. Tiene baño propio y cojines de raso y flores. El cuadro de flores que hay encima de las camas lo ha pintado mi mamá (que también ha pintado el resto).
Esta habitación es la favorita de uno de nuestros clientes habituales. Vienen unas tres veces al año para hacer catas-maridaje de vino en el restaurante "La Malvasía" dirigidas por mi hermano Esteban. Le gusta porque dice que es "un hombre de luz". Ha dado en el clavo porque la habitación es acogedora. Como el resto, tiene televisión con canales nacionales, autonómicos y los del satélite.
Con amor y con glamour...
María José Celemín
"EL DIOS DE LAS PRADERAS VERDES" - NOVELA - MARÍA JOSÉ CELEMÍN
"Cada lugar tenía un tipo de baldosas diferentes; las del pasillo eran marrones con redondeles blancos, que se unían entre sí como un estampado de neuronas a gran escala; las del tresillo, de un gris verdoso y rojo deslucido; las de Salvador eran de barro cocido; y, luego, todos los colchones eran de lana, y uno se hundía en ellos como un trapecista recién caído en la red".
El Dios de las Praderas Verdes (capítulo cuarto, primera parte)