EL ESPÍRITU DE LAS ALAMEDAS

¿Cuántas veces has salido de tu casa para relajarte y descansar, y te has encontrado con colchones y almohadas incómodos y has llegado a tu casa dicendo "hogar dulce hogar"?
Es esto, precisamente, lo que nuestros clientes nos han agradecido. Que "se acostaron a las doce y se despertaron a las nueve, y que durmieron de un tirón".
O que "es la primera vez que se encuentran con colchones, sábanas y almohadas con la calidad de las que tienen en sus casas".
Yo misma. Por mucho que pague, raras veces he encontrado camas como la mía y siempre digo, "pero, ¿por qué no hay las mismas camas, la misma limpieza, los mismos detalles que pongo yo para los que se alojan en mi casa?
Quizá, porque yo, al ser Altamente Sensible, pienso que, cuando vosotros venís, quiero que os encontréis con todo y os desprecupéis: las toallas mullidas y blancas, perfumadas; la limpieza extraordinaria; la forma de colocar los jabones, la alfombrilla se ve que se ha hecho con esmero; las duchas nuevas, con presión; los baños amplios -provistos de secador, espejos de aumento y un cambiapañales-; una televisión en cada habitación con satélite.
Sé que no venís a ver la tele, pero siempre se agradece escuchar música o ver un programa divertido mientras uno se asea para cenar o salir.
Los muebles, de calidad y la decoración, afrancesada, os dicen que no hemos escatimado en nada para que os sintáis bien tratados.
Ése es nuestro objetivo. Que nos digáis: "nos vamos encantados, nos hemos sentido como en casa, que la tarta de queso estaba...que no hay palabras para definir cómo estaba", que habéis dormido bien, que la comida del restaurante estaba deliciosa, que la cata de vinos guiada por Esteban fue espectacular, que los masajes os han hecho desconectar de todo, que os encantó la reserva natural, que os ha encantado conocernos...
Así es como nos gustaría que nos trataran a nosotros cuando llegamos a un sitio desconocido. Siempre y con la idea de tener ese recuerdo que uno guarda en la memoria y sonríe.
María José y el resto de la familia y del equipo