A finales de Julio, las uvas que hasta ese momento han sido de color verde y textura firme, enveran, y cambian de color súbitamente tornándose tintas. Desde entonces, las viñas se esfuerzan en acumular azúcares en las uvas, para llegar a Septiembre, llenas de azúcares y sabores. Los meses de Septiembre y Octubre son meses de continuas visitas al viñedo, donde vamos probando las uvas, primero la pulpa, luego la piel y también las pepitas. Esto nos va informando como la planta está madurando las uvas. Y cuando creemos que se ha conseguido el equilibrio, de azúcar, acidez y extracto, empezamos la vendimia.

Vendimiamos de forma pausada, sin prisas, disfrutando del regalo tan inmenso que es volver a inaugurar una añada más. Dejamos que las uvas fermenten con sus propias levaduras autóctonas, que nos marcan el carácter de nuestro viñedo y de la añada. Y lo enviamos a reposar en barricas, para comprobar a los meses que ha mantenido su alegre frutosidad y ha incorporado los agradables sabores del roble.
Y desde la barrica, sin tocarlo, sin filtraciones, lo embotellamos, naciendo en ese momento, nuestro vino ecológico, al que llamamos PALABRAS, como homenaje a todas las palabras que nos han acompañado durante su nacimiento, ilusión y pasión.
¡¡Te esperamos para que nos acompañes durante su elaboración!!