Ponemos el esmero en cada proyecto que emprendemos porque sabemos que se alimenta la vista y el resto de los sentidos. Estar en un lugar donde se cuidan las cosas y se crean rincones con encanto es recoger experiencias más gratificantes. Sentirse mimado.
Ahora que viene el frío, nos abrigamos y preparamos las brasas, dejamos colocados los vinos que vamos a degustar mientras nos damos una rica merienda. Salchichas, solomillo, panceta, chorizo, morcilla, chuletas de cerdo y de lechazo y, tomates y berenjenas, para los que sois vegetarianos. Todo lo podéis comprar en la carnicería "Teo de Castro" en Castronuño. Le podéis llamar y dejárselo encargado o, nosotros lo haremos para vosotros.
La calidad de la carne es superior.
Con las brasas preparadas, ponemos lo que ya empieza a oler a tarde campera y, entonces, sólo queda llevarlo a la mesa, abrir la botella de un bien vino, partir pan de pueblo y escarolas frescas, y compartir en la mesa una agradable tarde de otoño con vuestros amigos y familias.
¡Buen Provecho!